Biblioteca de Universidad Aconcagua consigna nombre de escritora sanfelipeña

En una ceremonia que se llevó a efecto en el hall central de esta casa de estudios superiores se procedió a la inauguración de la biblioteca “Graciela Balharry del Canto”. En este acto estuvieron presentes el rector José Francisco Aguirre Ossa; Germán Carrasco Cortés, vicerrector zonal; Jorge Escanilla Requena, director sede San Felipe; Pedro Herrera Balharry, director del Centro de Emprendimiento de dicha universidad e hijo de la fallecida escritora Graciela Balharry. También en este evento estuvieron presentes escritores de la zona; familiares y amigos de Pedro Herrera. En el inicio de esta ceremonia hizo uso de la palabra la Patricia Bozzolo en representación de “Amigas del libro”, quien se refirió en emotivas palabras al aspecto humano e intelectual de la señora “Chelita” como cariñosamente la denominaban sus amigas “sin duda que ella fue un faro que iluminó nuestro transitar por la literatura nacional e hispanoamericana. Durante diez años tuvimos el privilegio de reunirnos en su casa cada jueves para abordar la lectura de escritores de la magnitud de Ernesto Sábato, Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Mario Benedetti y Octavio Paz entre otras figuras de las letras latinoamericanas. Su partida nos dejó como legado un gran desafío, continuar con las tertulias que durante tantos años compartimos de manera fraternal junto a un grupo de quince amigas” expresó Patricia Bozzolo.

Escritor Pablo Cassi fundamenta cuatro décadas de trayectoria literaria de la homenajeada

El significativo aporte de esta escritora a la difusión del arte y la cultura en San Felipe se remonta a la segunda mitad del siglo XX cuando el matrimonio conformado por Pedro Herrera Dardiñac y Graciela Balharry del Canto, eran propietarios de la importante librería Novedades la que se ubicaba en calle Salinas, frente a la Plaza de Armas. Este antiguo inmueble de estilo neoclásico francés se constituyó por casi tres décadas en un encuentro permanente de escritores, músicos, poetas y pintores. Era habitual encontrar entre las estanterías al profesor de castellano y filosofía, Roque Castro Gutiérrez, entonces rector del Liceo de Hombres de San Felipe. Esta amistad que surge entre el matrimonio Herrera-Balharry y Roque Castro, transformará a nuestra ciudad en un importante centro artístico-cultural.

En parte de la fundamentación de este homenaje a la desaparecida escritora Graciela Balharry, el escritor Pablo Cassi, hizo mención a una pléyade de autores nacionales, quienes visitaban permanentemente San Felipe, destacó las figuras de “Mariano Latorre, Luis Durand, Nicomedes Guzmán, Mario Bahamondes y los poetas Andrés Sabella, Juvencio Valle, Pablo Neruda, Alberto Vila Labra y Pablo de Rokha”. También este escritor sanfelipeño hizo alusión “a las poetisas de nuestro valle Alejandrina Carvajal y Olga Lolas Nazrala; a los pintores Isaías Cabezón, Arturo Pacheco Altamirano, Manuel Carvallo, Pedro Olmos, Luis López Lemus y la figura de incipiente del poeta y pintor Carlos Ruiz Zaldívar, quien por casi cinco décadas mantuvo encendida la llama del arte y la cultura en el valle del Aconcagua”.

Está documentada presentación tuvo como objetivo destacar la figura  Graciela Balharry como un importante nexo entre los artistas locales y quienes provenían de diferentes ciudades del país. Pablo Cassi mencionó “la amistad de esta intelectual con dos importantes autores sanfelipeños Ernesto Montenegro Nieto y la entrañable figura del poeta y sacerdote Bernardo Cruz-Adler. En otros amigos que visitaron la librería Novedades se encuentran los poetas Oscar Castro, Manuel Magallanes Moore y Carlos Pesoa Veliz.  Esta breve síntesis, cronológica habla de la importante labor que desarrolló esta dama sanfelipeña, que hasta sus últimos días de vida mantuvo encendida la llama de la literatura”.

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