Directora Escuela Mateo Cockjlat cumple cuarenta años al servicio de la educación

Todo un record para la vida de un profesor puede ser considerado el hecho poder cumplir cuarenta años, al servicio de la educación, siendo este el caso de la Directora de la escuela Mateo Cockjlat de Tierras Blancas, Marcia Fabiola Endara Carrasco.

La profesional señala que su llegada a la educación fue casi de casualidad, ya que su interés en un comienzo  estaba en el servicio social. Sin embargo por las cosas de la vida la hicieron decidirse por la docencia, ingresando a la Universidad Católica de Santiago, transformándose en la mejor decisión que pudo haber adoptado.

Una vez titulada, comenzó a ejercer en el Liceo Manuel Marín Fritis de Putaendo, para posteriormente trasladarse hasta la Escuela Especial, en la cual estuvo casi veintinueve años, donde se destaca el trabajo realizado, dedicándose fundamentalmente al área de la estimulación temprana, hasta la salida de talleres.

Posterior a esto, incursionó en establecimientos particulares subvencionados, como la escuela Dolores Otero y Marie Poussepin, establecimientos en los que realizó una destacada labor, dedicada fundamentalmente  a la educación diferencial, lo que le permitió perfeccionarse en el extranjero.

Al termino de este periodo, ingresó a la Escuela 21 de Mayo, cuando recién se iniciaba el proyecto de integración, para luego de un tiempo ser trasladada hasta el Liceo Bicentenario Cordillera, trabajando en su inicio, para posteriormente ser trasladada hasta la escuela Carmela Carvajal de Prat, para desarrollar el proyecto de la jornada escolar completa.

Finalmente, y ante la posibilidad de dirigir la que hoy es su escuela, no lo pensó dos veces, a pesar de nunca haber trabajado en una escuela rural, siendo este un tremendo desafío.

“Es un trabajo difícil, pero muy lindo” señala la docente, quien no puede evitar emocionarse al recordar todos estos años y las innumerables experiencias vividas,  destacando el cariño de los niños y niñas y la interacción directa con los padres y apoderados, argumentando que “hay que trabajar fuertemente en buscar cada tipo de inteligencia de los alumnos, prioridad de los profesionales del establecimiento”, destacando la calidad de funcionarios que conforman su equipo de trabajo.

Hay que cambiar la mentalidad de los colegios rurales

De acuerdo a su visión, la profesional señala que “hay que cambiar la visión errada que se tiene de que los establecimientos rurales, relacionándolos con colegios pobres ubicados en las afueras de la ciudad, ya que en muchos casos, con mejor infraestructura, estos colegios tendrían más niños, pero lo que me tiene contenta, es que hay de todo tipo de niños y niñas, vulnerables en sus derechos, vulnerables en lo social, pero ellos comparten como un conjunto, haciendo de este, el mejor de los colegio, y acá logramos que los niños y niñas sean felices, sin presiones, y así desarrollamos al máximo su inteligencia, por lo que creo que esa visión tenemos que hacerla ver de alguna manera, a toda la comunidad.”

La profesional no esconde sus ganas de continuar participando de la educación, todo esto, una vez finalizadas algunas asesorías en establecimientos particulares y particulares subvencionados, destacando las ganas de entregar lo que sabe, por la experiencia acumulada, para continuar siendo un aporte a la educación.