Sanfelipeños lucieron sus “joyitas” en concurso de Bicicletas Patrimoniales

Modelos de los años 50, 60 y 70, algunas incluso con patente como se exigía antes para este medio de transporte, fueron los que el público pudo apreciar e incluso votar, durante la mañana del sábado en la Terraza de la Plaza de Armas, lugar elegido para el desarrollo del Primer Concurso de Bicicletas Patrimoniales.

La actividad, organizada por el Departamento de Cultura de la municipalidad de San Felipe, convocó a casi treinta concursantes que llevaron verdaderas “joyitas”, demostrando que para ellos la bicicleta no solo es un medio de transporte, sino que es un estilo de vida y una compañera que no les falla.

FOTO 2 - Cristian Godoy

En la ocasión se contó nuevamente con la colaboración de Voluntarios por el Patrimonio de San Felipe, quienes destacaron esta iniciativa municipal que permite fomentar la protección de espacios y elementos que forman parte de la historia de los sanfelipeños y de la ciudad.

Belén Riveros, es una de las voluntarias y de profesión antropóloga y según señaló, “San Felipe tiene mucha historia, mucho patrimonio que lamentablemente ha sido olvidado, para algunas personas algunas cosas son normales, pero si uno lo ve desde afuera, se da cuenta que es maravilloso, por lo tanto valoramos muchísimo que la municipalidad impulse este tipo de acciones”.

Para Manuel Zúñiga, encargado del área de Patrimonio del Departamento de Cultura, resultaba innovador efectuar esta actividad, ya que en el fondo se rescata y se hace justicia con un elemento que acompaña la vida de la gran mayoría de las personas desde muy pequeños.

FOTO 1 - Carlos Quesney

“Las bicicletas nos han costado porrazos, pero es una suerte de filosofía de vida, porque nos enseña que a pesar de las caídas hay que seguir pedaleando y eso, ocurre desde que se inventaron las bicicletas”, comentó.

Sobre la reivindicación de las bicicletas antiguas, vistas como patrimonio, dijo que “en San Felipe hay muchas que se mantienen en excelentes condiciones, que han sido conservadas con cariño y esfuerzo, prueba de ello es que a esta actividad llegaron sanfelipeños con modelos de los años 50, que les heredaron sus abuelos y bisabuelos”.

En definitiva, llegaron bicicletas que están relacionadas con historias familiares y personales, pudiendo el público asistente votar por aquellas que más le llamaron la atención y donde finalmente, el ganador por votación popular, fue la de propiedad Cristian Godoy; mientras que la bicicleta que resultó ganadora por elección del jurado, fue la de propiedad de Carlos Quesney.