Exitosa experiencia de inclusión en Escuela Carolina Ocampo durante 2016 se replicará este año para todos los cursos

  • Se trata de un taller de repostería, que potenció las habilidades de los niños del Programa de Integración Escolar y a la vez, aportó al trabajo colaborativo con el resto de sus compañeros.

 

Dados los excelentes resultados alcanzados el año pasado, en el marco del proceso de enseñanza e inclusión que permitió el desarrollo de un taller de repostería para alumnos de quinto y sexto año básico, la Escuela Carolina Ocampo, ubicada en el sector de Bellavista, replicará esta experiencia este año 2017.

Lo que comenzó como una idea rápidamente fue materializándose, gracias a la donación que recibieron de utensilios y las ganas de los estudiantes por querer llevar a la práctica sus recetas favoritas que habían estudiado para la asignatura de Lenguaje. Finalmente, esta motivación se transformó en un hecho, logrando incluso, comprar uniformes de cocina gracias a la venta de los productos que ellos mismos cocinaban.

“Esto permitió que todos los niños pudieran aplicar de manera similar lo que entendía y posteriormente llevarlo a la práctica. Es decir, la preparación de los alimentos, servirlos a diferentes personas y hacer algún tipo de evento para que lo conocieran las apoderados y sus compañeros de colegio. Lo que buscábamos nosotros era incluir: No había diferencia entre los alumnos del PIE y los que no pertenecen a este programa”, señaló el Director del establecimiento, Eduardo Gallardo.

A raíz de esto y ante el notable éxito, los directivos del establecimiento decidieron que la iniciativa se replique este año, pero dirigida a todo el alumnado. “Durante el taller de lenguaje, existirá una hora de aprendizaje a través de la repostería y lo realizaremos para todos los cursos de enseñanza básica, es decir, desde 1° a 7° básico”, agregó Gallardo.

En esta misma línea, la Coordinadora Comunal del PIE San Felipe, Sofía Sáez, recalcó que esta alternativa surge por la necesidad de atender a los escolares con otras capacidades para lograr los objetivos de aprendizaje. “Este taller nace para los escolares que no encajaban con el curriculum común, por lo que la repostería permitió que trabajaran el lenguaje, matemáticas, y es ahí donde a los chicos les va bien, cuando están trabajando con sus manos. A eso queremos apuntar, desde la otra mirada de la educación, desde este diseño universal de aprendizaje, que rompe barrera y busca darle alternativas a todos los estudiantes”, explicó.

El establecimiento también cuenta con una serie de talleres deportivos, de medioambiente, música, entre otros, que también cumplen con el sello de inclusión.